“I may have Parkinson’s but Parkinson’s doesn’t have me”

Letty Graham Corona

¡Hola! me llamo Roberto, vivo en la Ciudad de México; y pertenezco al distinguido club de la Enfermedad de Parkinson (EP)

Me gustan las cosas simples, como la luz del otoño. Creo que pequeñas maravillas como esa constituyen la felicidad, que no es una meta, sino precisamente el viaje; cuando lo hacemos con los ojos y el corazón abiertos. 

Hoy, en mi viaje regreso a lugares que no me permití explorar, como la pintura, que se quedó en animación suspendida hace venticinco años.

Con gran sentido de oportunidad, Parkinson afecta precisamente la mano con que pinto y me acompañará, empeorando, por el resto de mi vida. Sin embargo, más que preocupado; me siento esperanzado.

A pesar de lo intimidante que suena, he descubierto en esta condición la oportunidad de alcanzar una vida con propósito, y por ello me atrevo a pedirte que me acompañes, para que tal vez encontremos que una situación inesperada no tiene por qué ser desesperada.

Este viaje es tan retador y apasionante como la vida misma, y estoy seguro de que tendrá buen puerto. Gracias por venir conmigo.